Riesgos por drones en aeropuertos: desafíos para la industria y posibles soluciones

Riesgos por drones en aeropuertos: desafíos para la industria y posibles soluciones

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En diciembre de 2018, en plena temporada de viajes navideños, el aeropuerto londinense de Gatwick se vio forzado a interrumpir sus operaciones durante 48 horas. Más de 1.000 vuelos fueron cancelados o desviados y cerca de 120.000 pasajeros sufrieron retrasos importantes. El motivo, la irrupción de drones en el espacio aéreo del aeropuerto.

Durante las algo más de 36 horas en que el aeropuerto estuvo cerrado, se detectaron un centenar de incursiones de drones. De acuerdo con el informe posterior de London Gatwick, los atacantes conocían el funcionamiento del aeropuerto, ya que utilizaron aeronaves que no podían ser detectadas por la tecnología instalada. No existe, al menos públicamente, una valoración económica del incidente, pero los riesgos asociados a drones en aeropuertos no dejarán de aumentar en los próximos años.
 

Drones: un riesgo en aumento

Los incidentes con drones en aeropuertos del Reino Unido han aumentado de 35 entre 2013 y 2015 a 290 entre 2016 y 2018, según el informe Drone Airprox Count and Information. “Los aeropuertos se enfrentan a una amenaza cada vez mayor por el uso no autorizado, y a veces malicioso, de drones dentro y alrededor de sus instalaciones”, señala el informe Drone disruption at airports, de Willis Towers Watson.

Más allá de los drones personales y la aviación comercial, los drones militares también son más sofisticados».

Hoy, los drones personales incorporan tecnologías de última generación y están al alcance de cualquiera. Además, las capacidades de vuelo cada vez mejores de estas aeronaves no tripuladas permiten organizar los ataques desde la distancia, con un riesgo mínimo de ser descubierto. Por otro lado, los drones manejados por pilotos inexpertos o con desconocimiento de la ley pueden causar accidentes con aeronaves o invadir espacio aéreo protegido por descuido.

“La preocupación de la industria está aumentando ante la posible interrupción del negocio causada por drones debido a las graves consecuencias para aeropuertos, pasajeros y aerolíneas”, continúa el informe. Más allá de los drones personales y la aviación comercial, los drones militares también son más sofisticados. Pueden utilizarse para recopilar información o provocar ataques cibernéticos en infraestructuras críticas, o como parte de un operativo terrorista para transportar municiones o lanzar pequeños artefactos explosivos.
 

La respuesta de la industria ante los riesgos de los drones

Los aeropuertos y sus operadores necesitan trabajar en una respuesta integral y activa para hacer frente al aumento de los riesgos por ataque de drones. Un plan de acción para evitar sucesos como los de London Gatwick o, al menos, minimizar su impacto. Según el informe de Willis Towers Watson existen tres áreas clave a tener en cuenta.
 

1. Una gestión adecuada de los riesgos

A la hora de actuar durante un ataque, existen cuatro elementos importantes: la localización del incidente, la identificación, la resolución del problema y la certificación antes de volver a la normalidad. En todas ellas, el procedimiento a seguir debe estar claro para que el operador tome las decisiones adecuadas lo más rápido posible.

Así, es fundamental localizar lo antes posible dónde se ha producido el incidente y verificar su autenticidad, identificar el tipo de aparato y cuáles son las amenazas reales que supone, adoptar medidas que se ajusten a la legalidad y no comprometan aún más a la infraestructura y establecer una hoja de ruta para asegurar el espacio aéreo y que el incidente no se vuelva a repetir.

Los incidentes con drones pueden dañar la relación de la infraestructura con los pasajeros, las aerolíneas, los reguladores, los empleados y el personal, los medios y los inversores».

 

2. Enfrentar el posible daño reputacional

La reputación es algo difícil de medir y aún más gestionar los riesgos que la afectan. Sin embargo, crisis como las de London Gatwick que paralizan por completo la actividad de un aeropuerto pueden dañar la relación de la infraestructura con los pasajeros, las aerolíneas, los reguladores, los empleados y el personal, los medios y los inversores.

Desde la pérdida de confianza de algunos pasajeros hacia la capacidad del aeropuerto de hacer frente a los problemas hasta el daño en el interés de inversores potenciales, pasando por las dudas que se puedan generar en aerolíneas o reguladores, los daños en la reputación pueden acabar afectando seriamente la actividad económica de un aeropuerto.
 

3. Valorar las soluciones del mercado asegurador

Ante el ataque de un dron y la interrupción de la actividad aeroportuaria, existen varios casos en los que el mercado asegurador puede contribuir a minimizar el impacto financiero. Los tres principales son el daño físico a la propiedad, la interrupción del negocio y la pérdida económica y las acciones emprendidas por terceros una vez concluido el incidente.

“Aunque se pongan en práctica medidas de protección, un aeropuerto sigue teniendo probabilidades de sufrir pérdidas financieras por daños a la propiedad, interrupción del negocio y responsabilidad legal”, concluye el estudio. “En muchos casos, el mercado de seguros protegerá a los aeropuertos de las pérdidas financieras”.
 

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