Lupa
Button toggle Button toggle
Inicio Flecha a la derecha Categorías ... Flecha a la derecha ... Flecha a la derecha La importancia de la inteligencia emocional en las ... Comunicar los...
Botón de scroll

La importancia de la inteligencia emocional en las empresas

Rectangules
14 de mayo de 2020

NUESTROS EXPERTOS:

Tiempo de lectura
3 minutos

Edición editorial:

Juan F.Samaniego

Motivación, perseverancia, empatía, control del estrés, gestión de la frustración, mantener un enfoque racional para superar los obstáculos… Todos estos términos surgen a menudo cuando se habla de la gestión del talento y de los equipos. Todos tienen también que ver con la inteligencia emocional. Del profesional de base al directivo de mayor nivel, la inteligencia emocional es clave, de ahí la importancia de la inteligencia emocional en las empresas.

De ella depende que los equipos y los trabajadores gestionen bien las emociones y tengan capacidad de adaptación ante las situaciones nuevas y los desafíos que puedan surgir en el desarrollo de sus tareas. Pero, entrando en detalle, ¿qué es exactamente la inteligencia emocional y por qué es tan importante en la empresa?

Qué es la inteligencia emocional

La memoria o las capacidades matemáticas han sido consideradas como elementos clave de la inteligencia durante siglos. Sin embargo, en los últimos 100 años, las habilidades sociales y otros factores no cognitivos han ido ganando peso en la definición de inteligencia. Fue en los años 70 y 80 del siglo pasado cuando varios científicos empezaron a hablar claramente de inteligencia emocional.

Sin embargo, no fue hasta 1995, con el libro de Daniel Goleman Inteligencia emocional, que realmente se popularizó el concepto. En esta obra, muy comentada y con gran repercusión mediática, Goleman definió la inteligencia emocional como “la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones”. Esta sigue siendo, a día de hoy, una definición ampliamente aceptada.

Las personas con elevada inteligencia emocional son capaces de automotivarse, evitar que las emociones interfieran en sus facultades racionales y empatizar y confiar en el resto.

Según Goleman, las personas con elevada inteligencia emocional son capaces de automotivarse, perseverar ante las frustraciones, controlar sus impulsos, regular sus estados de ánimo, evitar que las emociones interfieran en sus facultades racionales y empatizar y confiar en el resto. Suelen comprometerse y no tienen problemas para aceptar responsabilidades.

Evidentemente, las descripciones de Goleman son arquetípicas. Es decir, una persona inteligente emocionalmente no tiene por qué reunir todas estas características. Pero, para el propósito de este artículo, su descripción recoge multitud de atributos que son clave para el buen funcionamiento de la empresa.

La importancia de la inteligencia emocional en las empresas

Para alcanzar tanto el éxito profesional como personal y social, la inteligencia emocional ha ido revelándose cada vez más importante en detrimento de los elementos de la inteligencia más clásica. Es cierto que, en la búsqueda del talento, las aptitudes técnicas son clave, pero el perfil emocional de los empleados y los directivos lo es incluso más.

Pero, ¿por qué? Partiendo de la definición de Daniel Goleman, estas son las razones por las que hay que prestar especial atención a la importancia de la inteligencia emocional en las empresas.

Mejor capacidad de negociación

La empatía, el conocimiento de uno mismo y el control de las emociones, manteniendo a raya la frustración o la ira y primando un enfoque racional, son habilidades fundamentales para llevar a cabo una negociación exitosa.

Liderazgo y equipos de trabajo

Ya sea como coordinador o como integrante de un equipo de trabajo, la inteligencia emocional es una herramienta importante. Ser capaz de mantener la motivación propia ante las adversidades contribuye a la buena marcha del equipo y ser más empático refuerza la confianza. Además, el compromiso y la proactividad están directamente relacionados con una inteligencia emocional elevada.

Resolución de conflictos

La perseverancia, el manejo de la frustración y el control de las emociones ayuda a crear un ambiente propicio para la resolución de conflictos. A menudo, los conflictos se producen por choques emocionales entre diferentes necesidades y posturas que, si son analizadas desde un punto de vista racional, pueden relativizarse y flexibilizarse.

Contar con un buen clima de trabajo, equipos funcionales y un liderazgo empático influye directamente en la cuenta de resultados de una compañía.

Mejor capacidad comunicativa

Ser consciente de las necesidades de uno mismo, como empleado o como líder, está en la base de todo proceso comunicativo eficiente y claro. Además, la empatía contribuye a conocer mejor a los compañeros y saber qué se puede esperar de cada uno.

Clima de trabajo

Contar con trabajadores con buenas habilidades sociales contribuye a crear un clima de trabajo positivo, ya sea en los picos de estrés o en los momentos de descanso y relax. Mantener buenas relaciones sociales con los compañeros está en la base del liderazgo y la eficiencia.

Productividad y rentabilidad

Contar con un buen clima de trabajo, equipos funcionales y un liderazgo empático influye directamente en la cuenta de resultados de una compañía. Según el propio Goleman, existe una relación directa entre ambiente laboral, productividad y rentabilidad.

En definitiva, la inteligencia emocional no solo no debe descartarse a la hora de atraer y seleccionar nuevos talentos. Sino que debe ocupar un lugar destacado en la gestión de los recursos humanos de la empresa, tanto atrayendo personas (y, sobre todo, líderes) emocionalmente inteligentes como reforzando la inteligencia emocional de la plantilla.

Suscríbete a nuestra newsletter sobre talento y compensación para conocer cómo motivar a tus empleados en un contexto como el actual.


Suscríbete a nuestra newsletter «RISKS 360º» para recibir las últimas novedades sobre riesgos financieros, profesionales y corporativos o ciberriesgos.

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tranquil@, tu dirección de email no se publicará

Edición editorial: Juan F.Samaniego

Quizás te interese

Previous Next