COVID-19 y retribución variable: ¿cómo está afectando a las empresas?

COVID-19 y retribución variable: ¿cómo está afectando a las empresas?

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La amenaza sanitaria que ha puesto en jaque a todas las empresas del mundo está generando un contexto socioeconómico sin precedentes a nivel global. En España, como en otros países, el Gobierno ha decretado el estado de alarma, limitando nuestra movilidad y obligando por tanto a las organizaciones a tomar medidas para asegurar el bienestar de sus trabajadores y a activar sus protocolos de continuidad de negocio. En este proceso:

  • Se ha producido el mayor experimento global de teletrabajo de la historia, y en tiempo récord, con la consecuente sobrecarga de los departamentos de IT y RRHH para asegurar medios, capacidades y motivación adecuados
  • Los entornos productivos están trabajando con políticas de recursos mínimos y maximizando la precaución entre los trabajadores

Esta situación tiene, y va a tener, efectos claros en las cuentas de resultados que están todavía por cuantificar. A su vez, tendrá lógicamente un efecto en los trabajadores a través de su retribución variable, entre otros factores. Para empezar a analizar este efecto, WTW ha realizado a principios de marzo un Estudio Global sobre los efectos del COVID-19 en la retribución variable a 204 grandes empresas americanas con presencia en todos los continentes y a 80 grandes empresas europeas internacionales, de las que alrededor del 40% tienen carácter industrial.


Impacto en el negocio

En este contexto de reducción de negocio y de actividad empresarial, va a ser difícil conseguir los objetivos marcados en la retribución variable.

Con la drástica reducción de la actividad de venta habitual, el aplazamiento de reuniones con clientes o proveedores, el cierre de comercios , la disminución de potenciales clientes por la limitación de la movilidad, la caída de actividad industrial, la falta de suministro de materia prima proveniente de países con alta afectación o la incertidumbre ante la eficiencia del teletrabajo en determinados entornos, la cuenta de resultados de un porcentaje amplio de empresas va a sufrir el impacto de este golpe inesperado

Un tercio de las empresas americanas y casi la mitad de las europeas reconocen ya que el COVID-19 tendrá un impacto moderado o alto en el negocio en los próximos 6 meses, aunque otro tercio de las mismas no están seguras o piensan que no lo va a tener.

La incertidumbre del impacto del COVID-19 en el negocio a uno o dos años es mayor: la mitad de las empresas no están seguras de ese impacto y menos del 25% reconoce que tendrá efectos negativos de naturaleza importante.


Impacto en la retribución variable

En este contexto de reducción de negocio y de actividad empresarial, va a ser difícil conseguir los objetivos marcados en la retribución variable, y las empresas están comenzando a plantearse qué hacer al respecto.

Por un lado, la retribución variable anual del 45% de las empresas se va a ver reducida por el impacto del COVID-19. Ahora bien, dado que dicho impacto es ajeno a la actividad o rendimiento de los empleados, más de la mitad de estas empresas está considerando ajustar los objetivos o targets de performance para adaptarlos al nuevo contexto socioeconómico y no desvirtuar su función:  motivar al empleado y conseguir una cultura de performance.

La retribución variable anual del 45% de las empresas se va a ver reducida por el impacto del COVID-19”

No obstante, como a la fecha de elaboración de la encuesta la mitad de las empresas no tenía clara la repercusión real del COVID-19, todavía no se han tenido las conversaciones necesarias para determinar si realizarán algún ajuste en los modelos de retribución variable anual. En este sentido, prácticamente la mitad de las empresas americanas está pensando en mantener el diseño de retribución variable actual, reservándose el derecho a utilizar un ajuste discrecional a final del año mientras que la tendencia en Europa es que las empresas internacionales retrasen la fijación de los objetivos o faciliten su consecución para mantener el esquema actual.

Por otro lado, las empresas que tienen un plan de incentivos a largo plazo no tienen pensado realizar ningún tipo de ajuste de momento, independientemente del impacto en resultados del COVID-19 en las cuentas de este año. Los objetivos definidos en este tipo de incentivos suelen estar vinculados a la consecución de los planes estratégicos, y estos no han sido modificados todavía.

Finalmente, tres cuartas partes de las empresas tienen previsto mantener sus planes de incentivos al equipo de ventas. De las empresas que están considerando la posibilidad de hacer ajustes, las americanas tienen previsto aplicar cierta discrecionalidad al final del ciclo, mientras que las europeas ajustarán los objetivos para facilitar su consecución.

Ante el avance del COVID-19 y de la situación socioeconómica es posible que muchas compañías indecisas empiecen a tomar decisiones al respecto y otras puedan cambiar de rumbo, por lo que estaremos atentos a las tendencias de mercado para seguir informando.


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Una respuesta

  1. Maria Ayre Salazar

    Interes en gestión de riesgos

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