La jubilación para la generación Z: los consejos de un pensionista a su nieto

La jubilación para la generación Z: los consejos de un pensionista a su nieto

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La generación Z o centennial se está incorporando al mercado laboral. Los millennials que les preceden ya no son los más jóvenes en sus puestos de trabajo y los nacidos a partir de 1995 y alrededor del inicio del siglo XXI ya empiezan a ser gente con ingresos estables. Para ellos, la jubilación todavía queda muy lejos, pero eso no significa que no aparezcan las primeras dudas. Para resolverlas, qué mejor que contar con la experiencia de quien ya ha llegado al final de su vida laboral.

Los nietos no escuchan a sus abuelos. La frase, no por repetida, tiene que ser cierta. De hecho, existen varios estudios que señalan que la relación entre abuelos y nietos es percibida de forma positiva por los más jóvenes. Según el artículo Support Grandparents Give to Their Adult Grandchildren, publicado en The journals of gerontology, de Oxford Academic, los abuelos son una fuente habitual de apoyo emocional y financiero de los nietos ya en edad adulta. Entonces, ¿cuáles podrían ser los consejos de un abuelo de 65 años, recién jubilado, a un nieto de 25 años que acaba de entrar en le mercado laboral?

 

El ahorro, poco a poco y desde el principio

“El tiempo vuela. Una vez que entras en la edad adulta y empezar a trabajar los años pasan cada vez más rápido”. Una de las reflexiones más habituales que las personas de mayor edad transmiten a los más jóvenes. En el escenario de la jubilación y las pensiones, esta se podría complementar con otro mensaje. “El ahorro para la jubilación, mejor planteárselo desde el principio y de forma continuada”.

La jubilación no es una preocupación habitual de los trabajadores jóvenes de la generación Z. Según la Global Benefits Attitudes Survey elaborada por Willis Towers Watson, suele aparecer como prioridad a partir de los 40 y 50 años. Junto al sistema público de pensiones y el llamado segundo pilar (la previsión social a través de la empresa), el ahorro individual a largo plazo es otra herramienta para poder disfrutar de la jubilación sin perder poder adquisitivo.

Es, precisamente, en los primeros años de vida laboral cuando el esfuerzo ahorrador es menor. Además, la rentabilidad a largo plazo es siempre mucho mayor, ya que en las primeras etapas del ahorro pueden asumirse riesgos más elevados. En este artículo ya explicamos las ventajas del ahorro a largo plazo para la jubilación, aunque las cantidades que puedan aportarse sean pequeñas.

Las aportaciones regulares y periódicas a los planes de pensiones son una apuesta que reduce la volatilidad y que asegura un resultado futuro más consistente


Planifica y limita el azar

Las inversiones más rentables suelen ser también las de mayor riesgo. Sin embargo, a lo largo de la vida de una persona, el nivel de riesgo que se puede soportar es muy variable. “No es lo mismo cuando estás solo que cuando ya tienes responsabilidades familiares o cuando la salud empieza a dar problemas”, diría nuestro abuelo en conversación con su nieto. Es por eso que la estrategia a largo plazo es importante, porque el nivel de riesgo irá adaptándose a las diferentes etapas vitales.

No es lo mismo arriesgar cuando todavía faltan 30 años para jubilarse que jugarse todos los ahorros después de los 60 años. Además, como ya analizamos anteriormente, es posible limitar el azar planificando las aportaciones de forma periódica. Es decir, las aportaciones regulares y periódicas a los planes de pensiones son una apuesta que reduce la volatilidad y que asegura un resultado futuro más consistente. Además, hay que tener siempre en cuenta que el ahorro para la jubilación es una carrera de fondo. Lo importante es acumular y no tocar los ahorros.


Conocer bien las opciones que ofrece la empresa

Cada vez más empresas cuentan con planes de pensiones como parte de su paquete de beneficios para el trabajador. Sin embargo, los empleados más jóvenes no suelen tenerlos en cuenta ya que no consideran el ahorro una prioridad. “Aprovecha las opciones que te ofrece la empresa, pueden venirte muy bien más adelante”. Consejo de abuelo.

Como ya explicamos, existen muchas preguntas que hacerse a la hora de analizar las opciones de ahorro que ofrece la empresa. ¿Qué modalidad de plan de pensiones se oferta? ¿Cómo y cuándo se hacen las aportaciones? ¿Qué pasa si cambiamos de empresa? Todas ellas, pero sobre todo la última, cuestiones muy a tener en cuenta por un trabajador al principio de su vida laboral.


Trabajar en el extranjero: la pensión no es un obstáculo

“No temas trabajar unos años en otro país. Vivir fuera es una gran experiencia, mucho más enriquecedora que viajar”. Todo el que lo ha probado, aunque sea por poco tiempo, sabe que recomendar trabajar en el extranjero es un gran consejo para alguien al comienzo de su vida laboral. Además, las cotizaciones para la pensión de jubilación no deben ser un obstáculo para llevar a cabo la experiencia.

Una vez jubilado es importante invertir con cautela los ahorros, manteniendo un perfil de riesgo bajo, y dosificar los gastos para no agotarlos

Una vez alcanzada la edad de jubilación, se debe tener en cuenta que la pensión debe solicitarse en el país en el que se resida (a no ser que no se haya trabajado nunca en él). Como ya explicamos, a partir de ese momento se activan diferentes mecanismos. En la Unión Europea y los países del Espacio Económico Europeo, el derecho a la pensión está protegido por el Reglamento comunitario de coordinación de los sistemas de Seguridad Social.

Además, España mantiene convenios bilaterales con muchos otros países que permiten que se reconozcan los periodos cotizados para el cálculo de la pensión. En algunos casos, cada país abonará su parte, mientras que en otros la Seguridad Social abonará la totalidad de la pensión.


La planificación financiera no se acaba al jubilarse

No es un consejo que pueda dar un recién jubilado, pero sí alguien que lleve unos años retirado. Queda muy lejos para los más jóvenes de esta generación Z (y de los que vengan), pero es igualmente importante. La planificación financiera no se termina con la jubilación. Es importante invertir con cautela los ahorros, manteniendo un perfil de riesgo bajo, y dosificar los gastos para no agotarlos.

Al final, el objetivo del ahorro a largo plazo, desde el principio de la vida laboral, debe ser mantener el nivel de vida una vez jubilado, independientemente de los cambios o los recortes que se puedan presentar en el sistema público de pensiones.

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