¿Cómo deben prepararse las empresas del sector de la alimentación para el boom tecnológico?

¿Cómo deben prepararse las empresas del sector de la alimentación para el boom tecnológico?

publicado en: Gestión de riesgos | 0

La conectividad de las cosas, la robotización, la inteligencia artificial o los nuevos canales de venta abren multitud de oportunidades para el sector de la alimentación. Sin embargo, el boom tecnológico y la digitalización que están transformando nuestro mundo no están tampoco exentos de riesgos. ¿Cómo pueden prepararse las diferentes empresas de alimentación ante este escenario?

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Las tendencias tecnológicas en el sector de la alimentación

Además de los factores sociales, económicos y políticos que tradicionalmente han dado forma a cualquier actividad industrial, el peso del medioambiente y la tecnología será cada vez mayor en el futuro cercano. El sector de la alimentación se verá atravesado por una serie de tendencias de marcado carácter tecnológico que afectarán desde la producción hasta el consumo.
 

1. Comunicaciones móviles

Consolidación de las comunicaciones móviles (con el despliegue del 5G) y boom de dispositivos conectados (125.000 millones estimados en 2030). Estas dos tendencias de gran potencial transformador vertebrarán el resto de tendencias específicas que afectarán al sector de la alimentación en los próximos años.
 

2. Nuevos canales de venta

Aparición de nuevos canales de venta mayorista y minorista (tiendas online, entregas inmediatas, entrega automatizada…). En el punto de venta final, cada vez será más habitual ver tiendas sin cajas registradoras, la implantación de rótulos digitales en lugar de los clásicos impresos, la variación inteligente de precios, la omnicanalidad llevada al extremo o el protagonismo de los asistentes de voz como canal de venta.
 

3. Aumento de la exigencia de trazabilidad de los productos

Impulsado por los avances en sensórica y redes de telecomunicaciones y la aparición de tecnologías emergentes como el blockchain o el análisis automatizado de datos (inteligencia artificial y machine learning).

Se hace necesario llevar a cabo un análisis detallado de cada situación, cuantificar los riesgos concretos y transferirlos, en la medida de lo posible, al mercado asegurador»

 

4. Incremento de la robótica y la automatización en el sector primario

La ganadería y la agricultura experimentarán la aparición de nuevos elementos tecnológicos, como el internet de las cosas para monitorear cultivos o los drones para el control del pastoreo.
 

5. Revolución tecnológica en las especies cultivables

Gracias a la aparición de nuevas técnicas de selección y de edición genética, con un impacto similar al de la hibridación del trigo hace menos de 75 años (la llamada revolución verde).

Todas estas tendencias conllevan riesgos para productores, distribuidores y vendedores mayoristas y minoristas. Para enfrentarse a ellos se hace necesario llevar a cabo un análisis detallado de cada situación, cuantificar los riesgos concretos y transferirlos, en la medida de lo posible, al mercado asegurador.
 

El impacto de la tecnología en la fabricación y la transformación

Las tendencias, sus riesgos y sus impactos sobre el negocio varían mucho en función de la actividad desarrollada, los mercados y los tipos de empresa.
 

3 grandes retos en el sector de la alimentación

A modo de ejemplo, los expertos de Willis Towers Watson han analizado un escenario probable en el segmento de la fabricación y la transformación. Aquí tendríamos tres grandes retos.

  1. La automatización y la digitalización de los procesos de producción.
  2. La irrupción de la fábrica 4.0, en la que la robótica, internet de las cosas y los sistemas ciber físicos inteligentes juegan un rol fundamental.
  3. La innovación en productos y la logística de última generación.

El análisis y la transferencia de riesgos permite asegurar la continuidad del negocio o reducir la incertidumbre, garantizando un balance más robusto»

5 riesgos para el sector de la alimentación

A su vez, estas tres tendencias se traducirían en riesgos directos para los que el sector tendría que prepararse, riesgos como los siguientes.

  • Daños a las cosas y a las personas
  • Riesgos climáticos que desalientan el consumo del consumidor, impactan en la producción y facturación final y elevan el coste de la materia prima en tiempos de escasez.
  • Riesgo de paralización del negocio por causa del uso de tecnologías hechas a medida y no estandarizadas.
  • Riesgos reputacionales derivados de la manipulación maliciosa de los productos (conocido como tampering) cuyos procesos de seguridad alimentaria no están garantizados.
  • Daños al medioambiente por packaging no biodegradable o procesos productivos contaminantes.

Afrontar estos riesgos y prepararse requiere empezar por estudios y análisis avanzado para determinar la exposición real de la empresa a los riesgos existentes, seguidos de un análisis de transferencias de riesgos a través de los productos aseguradores disponibles en el mercado. En concreto, se pueden asegurar productos para proteger la imagen de marca ante manipulaciones maliciosas, protegerse ante los ciberriesgos emergentes o aumentar la protección de directivos ante riesgos cada vez más sofisticados.

El análisis y la transferencia de riesgos permite asegurar la continuidad del negocio, reducir la incertidumbre, garantizando un balance más robusto, eliminar las provisiones en el balance derivado de daños a terceros por producto defectuoso con múltiples afectados, y tener mayor seguridad ante ciber incidentes fraudulentos y maliciosos.
 

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