El impacto creciente de las InsurTech en la tarificación y la suscripción del seguro

El impacto creciente de las InsurTech en la tarificación y la suscripción del seguro

publicado en: Gestión de riesgos | 0

El mercado de las InsurTech continúa creciendo. Durante los tres primeros meses de 2019, los inversores de este sector completaron el número de transacciones y de rondas de financiación de serie B y C más alto de su historia. Los datos, del ‘Quarterly InsurTech Briefing’ de Willis Towers Watson, hablan de una industria al alza. Pero, ¿cuál es su potencial disruptivo en realidad?

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Durante el primer trimestre del año, se cerraron 85 acuerdos por valor de 1.420 millones de dólares en el sector InsurTech. Por tercer trimestre consecutivo se superó la barrera de los 1.000 millones. Además, la cifra alcanzada entre enero y marzo significa un aumento del 54% con respecto al trimestre anterior.

De momento, el mayor impacto de las compañías InsurTech dentro de la cadena de funciones del sector seguros se está dando en dos fases clave: la tarificación y la suscripción de seguros. Gracias al poder de los datos y de los algoritmos de análisis, así como las facilidades que suponen para el cliente ciertas herramientas tecnológicas, las InsurTech parecen estar consolidándose en los cimientos del mercado asegurador.

 

Tarificación y suscripción en las InsurTech

El primero de los briefings trimestrales de 2019 elaborado por Willis Towers Watson se centra, de hecho, en el impacto del sector InsurTecha en las funciones de tarificación y suscripción de seguros. Para ello, el informe analiza tres elementos – el mercado, el riesgo y el individuo – y cómo estos han cambiado con la tecnología.

 

El mercado

La tecnología ha supuesto nuevas formas de entender el mercado desde un punto de vista geográfico, pero también ha significado la aparición de nuevos riesgos. Gracias al análisis de datos avanzando, potenciado por tecnologías de aprendizaje automático como machine learning y deep learning, es posible extraer información valiosa de fuentes antes imposibles. Esto permite a las aseguradoras conocer mejor las particularidades del mercado en el que trabajan o planean introducirse y avanzar hacia una tarificación más eficiente y competitiva.

El análisis de big data, los datos de los dispositivos conectados al internet de las cosas (IoT), el blockchain o la inteligencia artificial proporcionan ya fuentes fiables y más objetivas de información

Al mismo tiempo, este creciente interés por los datos está provocando la aparición de nuevos marcos regulatorios y de barreras establecidas por las administraciones para proteger la información. Esto abre la puerta a la aparición de nuevos riesgos de compliance para las aseguradoras y otras empresas que trabajen con datos.

 

Los riesgos

El análisis avanzado de datos ha supuesto un antes y un después en las funciones de tarificación y suscripción de seguros. A través de tecnologías de analytics, la gran mayoría de aseguradoras analizan al detalle la información proporcionada por el cliente y la cruzan con datos de terceros. El objetivo es establecer una tarificación más acorde con la realidad y tomar mejores decisiones en el proceso de suscripción.

Para reducir la dependencia de la información proporcionada por el cliente (que puede ser interesada), cada vez más aseguradoras confían en los datos proporcionados por fuentes externas. El análisis de big data, los datos de los dispositivos conectados al internet de las cosas (IoT), el blockchain o la inteligencia artificial proporcionan ya fuentes fiables y más objetivas de información. El uso de estas tecnologías incluso empieza a hacer posible la gestión (y cuantificación) de riesgos en tiempo real.

El enriquecimiento de la información del cliente y de su entorno permite una cuantificación mucho más efectiva de los riesgos

De nuevo, el uso de los datos en aras de una mayor eficiencia entraña sus riesgos. Por un lado, cantidad no tiene por qué significar calidad, por lo que el uso masivo de datos, si no están bien estructurados y no tienen una importancia estratégica, puede acabar por no ser relevante. Por otro lado, trabajar con datos personales, sobre todo si provienen de terceros, vuelve a conllevar riesgos regulatorios.

 

El individuo

La digitalización también ha cambiado la forma en que el individuo se relaciona con las aseguradoras. Por ejemplo, las plataformas agregadoras de seguros, que son ya el canal más utilizado para algunos tipos de pólizas, como las de autos, han obligado a las aseguradoras a ajustar precios y han complicado la retención del cliente. Pero la misma digitalización ha cambiado también la forma en que la aseguradora observa al asegurado.

Como hemos visto, el enriquecimiento de la información del cliente y de su entorno permite una cuantificación mucho más efectiva de los riesgos. En algunos casos específicos, las aseguradoras incluso pueden mantener un análisis continuo y en tiempo real de dichos riesgos. Esto implica también un compromiso de transparencia por parte de las compañías de seguros, que deben informar al cliente de qué tipo de datos se usan y cómo se están usando. Por lo general, el cliente no tendrá reparos en su utilización siempre y cuando entienda el valor real que aportan estos datos.

“En la era de la tecnología barata, los datos abiertos y las expectativas cambiantes de los consumidores, la relación entre el asegurador y el asegurado está cambiando. Es mucho más abierta, recíproca y bidireccional. Los operadores que no adopten las tecnologías que soporten este nuevo tipo de relación podrían enfrentarse a una desventaja competitiva”, concluye el informe de Willis Towers Watson.

 

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